Me gusta estar al lado del camino, fumando el humo mientras todo pasa.
Recuerdo el día en el que te comencé a extrañar, eran malos síntomas, casi podía sentir cómo me enfermaba, uno sabe que cuando le pica la garganta es cuestión de tiempo para que comiencen los dolores de cabeza y la estornudadera, de la misma formo yo te presentí, quería convencerme de que no era nada de lo cual preocuparse.
Pero ese día, el día del primer estornudo, la nariz que llora, y esa necesidad de un pañuelo, ese día no lo puede dudar y lo que es peor aún, no lo puedes ocultar.
Y así fue como no pude, fue exactamente así como tuve que dejar de engañarme, y fue así como llegaron tus labios a los míos.
Amanecer
amanecer de bocas sedientas
amanecer de silencio
amanecer de ventanas abiertas
de sol por las rendijas
de ilusión en las pestañas
de ti en las sábanas
de mí en tu almohada
amanecer
y cambiar el sueño
por una mirada.
Podría estar sentada justo en ti, en tu mirada, me sentaría en tu pupila todo el día solo para pasar el rato, ver las montañas esconderse detrás de la niebla mientras en tu paisaje solo estoy yo como la neblina, tú me tomarías en tus brazos y me cubrirías como si tener frío habiendo cuatro brazos fuera pecado.
Vámonos que nos van a picar las hormigas, vámonos que no acepto más picadas que las tuyas, vámonos que los insectos no son bienvenidos a nuestro refugio, no quiero que nada me distraiga de ti, todo lo que quiero sentir eres tú, escondámonos en algún viejo libro olvidado por unos ojos cerrados, cambiemos la historia descosamos el tiempo, vamos a hacer unas sábanas con el espacio y encendamos una linterna debajo de ellas, recuerda cuando era de noche y no te querías dormir porque preferías tener miedo que pesadillas, recuerda cuando el único lugar seguro era el armario y era exactamente el único lugar que no podía tener las puertas abiertas por la noche, cuando le tenías miedo a lo imaginario y los hombres solo eran hombres y no amenazas ¿existió ese momento? Nadie puede empujarnos si no estamos dispuestos a caer, vamos a caer juntos, pero al mismo tiempo ¿sí? Vayamos con las piernas desnudas para volver a ver la sangre salir de los raspones, y corramos con el ardor de piel abierta, pero literalmente, dejemos las metáforas, vamos a sentirlo, vamos a hacerlo real, quemémonos con el sol como si no fuera dañino y hagamos tortas con el barro, besémonos en la lluvia, congelémonos sin abrigo.
Choquemos el carro una y otra vez, podemos turnarnos y así no te sentirás culpable, disfrutemos los dos de la culpa y el placer. Salgamos a escena y digamos que el show continuará detrás de las cortinas y que no están invitados.
Y me pareció tan familiar su voz, como si un siglo atrás me hubiese acariciado la espalda su aliento. En ese momento comprendí que no nos habíamos conocido antes y no nos conocíamos ahora, que era la nieve la que caía y no sus besos, mil ojos me miraban y no eran los de él, y no era su voz era la brisa. Tal vez nunca fue y tal vez nunca sea, tal vez sea instantáneo y fugaz, y sea solo este suspiro lo que nos queda.
Y lo que me tardé de la universidad a mi casa ya es otro cuento que cambia el significado de lo diario a algo que parece ser un rompecabezas que alguien más ha armado y pretende, que habiendo colocado las piezas por allí en las diferentes estaciones de metro y metrobús, nos dediquemos a ver si cuadran o no en el orden que mejor nos parezca y si tiene compasión podría guiarnos, pero solo hasta cierto punto, porque después es nuestra responsabilidad y si no entendimos quién sabe qué será de nosotros.
¡Vaya lío me he armado! y solo por pensar que las casualidades no existen, que encontrar una aguja en un pajar no significa que busqué bien sino que por cosas más allá del entendimiento tenía que encontrarla, ajá y ahora qué, ya tengo la aguja pero nada que coser, todo ya está hecho, me quedo yo con mi aguja en una mano y la incógnita del destino en la otra ¿Y tus besos dónde están? ah, no llegaron, había retraso en línea uno, claro eso me pasa por vivir tan lejos, pero lejos queda todo en esta vida y si está cerca no lo agarres.
Viviré de aquí para allá, intentando entrar o salir si que acaso no son lo mismo, ya que hay antónimos que se parecen tanto, como tú y como yo por ejemplo, la vida es tan paradójica que es absurdo buscarle sentido, pero si los perros siguen persiguiendo su cola por qué nosotros no hacer lo mismo, igual de alguna manera hay que pasar el tiempo, eso es mejor a que el tiempo nos pase a nosotros y ya sea demasiado tarde para correr.
Vous êtes et je suis, ce que nous ne serons jamais.
Hubo un día no muy lejano a este, o quizás sí, quizás fue hace tanto que creo que fue ayer, pero hubo un tiempo, y estoy segura de que fue pasado, en el que te amé, y te amé como no he amado aún otra cosa que exista sobre la tierra, hubo un tiempo en el que tus ojos causaban electricidad, un estruendo, o como prefieras llamarlo, tus ojos transformaban mi estado de tranquilidad. Nunca he amado a nada más de lo que te he amado a ti y estoy segura de que no lo creerás, nunca he sido sin ti, imagino que sin ti no sería exactamente yo.
He estado siempre tan enamorada de ti, tan estúpida, sola, innegable, evidente, secreta, aniñada, obstinada, desesperada, apasionada, inevitablemente enamorada de ti, he sido todo lo que tú no por negarlo, he aceptado lo que en mí hay de ti por superarlo y pero jamás cambiaré lo suficiente por olvidarte, antes olvidaría mis sueños si es que aun existieran sin ti, sé que antes dejaría que te alejaras que aceptarlo, no puedo, no lo haré, porque sería perderte como te quiero, porque te quiero así y no de otra manera, porque no pretendo nada más que lo eterno, el infinito, el universo contigo y sin ti. No quiero estar contigo quiero ser contigo,